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domingo, 2 de agosto de 2020

No dejes de creer

Hubo un tiempo en el que te pensé antigua,

gris, dura, fría, oscura.

Andaba  asfaltos, ascensores,

calefacciones y distancias plenas de vacío.

Pero  un día me derribó la vida.

y caí en ti.

Temí por tu venganza y mi vergüenza.

Pero te encontré cálida, desprendida.

mullida, ante mis rodillas cansadas.

Mis manos te recorrieron y se hundieron.

Las vi volverse niñas.

Me recibiste sin sorpresa y descansé.

Tendida en tu piel, encontré los sabores de mi memoria,

los perfumes de mis deseos,

las canciones de mis sueños,

los colores que ni siquiera sabía que existían

y el horizonte de tu espalda que no se deja atrapar.

Te supe morena, brillante, dadora de vida.

Desde tu abrazo,  vi al Sol bajando a besarme.

Mientras temblabas con dolor de máquinas.

me pareció verte esconder lágrimas en una cascada.

No sé cómo adorarte, ni cómo nombrar tus cicatrices.

Sólo sé que nombrarte me ayuda a creer

que algo bueno  aún puede suceder.

No dejes de creer,  Pachamama.


viernes, 12 de junio de 2020

   Removiendo la cebolla y el tomate, cortando el perejil así chiquito, inhalando oleadas con laureles, te traigo a mi ladito. Escucho tus canciones, tus consejos, los que te dio tu abuela en otras tierras y me descubro sonriendo y tarareando. Mis hijes, mis amigues, mis amades recibirán gozosos tus aromas, nutrirán sus cuerpos tus saberes y por sus savias, tal vez a nuevos seres. 
   Removiendo la cebolla y el tomate, danzamos el encuentro en una olla y celebramos con secretos revelados el sabor de los amores.

domingo, 23 de abril de 2017

Mundo humano.

Mundo desierto. Mundo sonoro. Mundo ciego.
Mundo sordo. Mundo invadido. Mundo cárcel.
Mundo nido. Mundo nudo. Mundo asilo.
Mundo rudo. Mundo grasoso. Mundo prohibido.
Mundo habitado. Mundo atacado. Mundo querido.
Mundo gentil. Mundo sublime. Mundo hostil.
Mundo dormido. Mundo generoso. Mundo conocido.
Mundo soñado. Mundo aburrido. Mundo extraño.
Mundo increíble. Mundo fantástico. Mundo cruel.
Mundo contaminado. Mundo consciente. Mundo mágico.
Mundo intrépido. Mundo lastimoso. Mundo abundante.
Mundo inmundo. Mundo poderoso. Mundo abandonado.
Mundo, mundano, mundillo. 

Secreto

Hermosa mujer que construye paraísos de ternura.
Hermosa espalda, horizonte de mis ruegos.
Te guardo besos que debería darte.
Te reservo calor intenso y delicado.
Te dedico este tembloroso aliento
que huele a tu sudor de madrugada,
a tu cuello, a tu ombligo, a tu costado.
Verte en la oscuridad encendida de placer y de sonrisa
es todo lo que debe suceder
para nombrarte amor.
Y te nombro. Amor. En el silencio.
Y te dejo esperando la palabra.
Y me escondo en tu cabello y te lo niego.
Y resguardo cobardemente el secreto.
Amor. Tiemblo.
Eres mar y yo arena desgranándose en tus besos.

Intemperie

Kilómetros de piel desnuda debajo de la ropa
que como plástico cubre los pensamientos.
Invierno. Camiseta. Pulover. Tapado.
Sentimientos helados y arrasados,
abandonados a la intemperie de otras miradas.
Se desmorona el esqueleto. Sin ruido.
Cae la estructura cubierta aún de carne.
Sin abrazo, sin dulzura.
Sólo lengua cuchilla y una espalda alejándose.
Ojos ajenos que observan desde mis propios huesos,
asomados como en balcones esperan.
Desde mis propios huecos orbiculares, las miradas de otros
se relamen placentera y victoriosamente.
Mientras cae la gota de saliva disfrazada de lágrima,
el gentío cambia la página y va por otra historia.

martes, 7 de mayo de 2013

Plegaria, para que estés conmigo.



Amanece conmigo…
Despiértame el alma y el cuerpo
con besos de esos, de los tuyos.
Desayuna conmigo...
Aliméntame el deseo,
empújame y motívame para trepar el día.
Recuérdame a la media tarde
que ya fue suficiente.
Comienza la cuenta regresiva
e inunda de complicidad lo que queda hasta el encuentro.
Corre, atraviesa, vuela...
Te esperaré con música, mates y noticias.
Comparte mi mesa y tus planes,
mis sueños, tus luchas,
mis miedos, tus cambios,
mis dudas, tus gestos,
mis sorpresas y tu asombro.
Respira conmigo el aire, el aroma.
Recibe a mi lado el sol y el invierno.
Acuéstate conmigo y sé feliz,
mientras sólo puedo abrazarte.
Duérmete  en sonrisas
y prométeme que estarás en mis sueños.
Pretendo darme vuelta esta noche,
encontrarte y acomodarme
lo más cerca que pueda de tu cuello.
Amanece conmigo…
Despiértame el alma y el cuerpo
con besos de esos, de los tuyos.
Desayuna conmigo...
Aliméntame el deseo,
empújame y motívame para trepar el día.
Recuérdame…


jueves, 14 de febrero de 2013

Mi horizonte


Mi borde piel te conoce, te prefiere,
te elige, te busca y te espera
desde el mismo segundo                                              
que sigue al beso.
En ese instante
el mundo se vuelve inmenso e innecesario
y empiezo andar
hacia mi único y deseado horizonte
que es la línea de tus hombros.
Horizonte que de tanto en tanto
se deja alcanzar.
Es entonces cuando me aferro a tu cuello
adivinando el precipicio más allá de tu boca.
Me vuelvo reiterativa con tu pelo
y  te respiro con urgencia de adicta.
Desde el mismo segundo
que sigue al beso,
te extraño amor.