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domingo, 23 de abril de 2017

Mundo humano.

Mundo desierto. Mundo sonoro. Mundo ciego.
Mundo sordo. Mundo invadido. Mundo cárcel.
Mundo nido. Mundo nudo. Mundo asilo.
Mundo rudo. Mundo grasoso. Mundo prohibido.
Mundo habitado. Mundo atacado. Mundo querido.
Mundo gentil. Mundo sublime. Mundo hostil.
Mundo dormido. Mundo generoso. Mundo conocido.
Mundo soñado. Mundo aburrido. Mundo extraño.
Mundo increíble. Mundo fantástico. Mundo cruel.
Mundo contaminado. Mundo consciente. Mundo mágico.
Mundo intrépido. Mundo lastimoso. Mundo abundante.
Mundo inmundo. Mundo poderoso. Mundo abandonado.
Mundo, mundano, mundillo. 

Secreto

Hermosa mujer que construye paraísos de ternura.
Hermosa espalda, horizonte de mis ruegos.
Te guardo besos que debería darte.
Te reservo calor intenso y delicado.
Te dedico este tembloroso aliento
que huele a tu sudor de madrugada,
a tu cuello, a tu ombligo, a tu costado.
Verte en la oscuridad encendida de placer y de sonrisa
es todo lo que debe suceder
para nombrarte amor.
Y te nombro. Amor. En el silencio.
Y te dejo esperando la palabra.
Y me escondo en tu cabello y te lo niego.
Y resguardo cobardemente el secreto.
Amor. Tiemblo.
Eres mar y yo arena desgranándose en tus besos.

Intemperie

Kilómetros de piel desnuda debajo de la ropa
que como plástico cubre los pensamientos.
Invierno. Camiseta. Pulover. Tapado.
Sentimientos helados y arrasados,
abandonados a la intemperie de otras miradas.
Se desmorona el esqueleto. Sin ruido.
Cae la estructura cubierta aún de carne.
Sin abrazo, sin dulzura.
Sólo lengua cuchilla y una espalda alejándose.
Ojos ajenos que observan desde mis propios huesos,
asomados como en balcones esperan.
Desde mis propios huecos orbiculares, las miradas de otros
se relamen placentera y victoriosamente.
Mientras cae la gota de saliva disfrazada de lágrima,
el gentío cambia la página y va por otra historia.

martes, 7 de mayo de 2013

Plegaria, para que estés conmigo.



Amanece conmigo…
Despiértame el alma y el cuerpo
con besos de esos, de los tuyos.
Desayuna conmigo...
Aliméntame el deseo,
empújame y motívame para trepar el día.
Recuérdame a la media tarde
que ya fue suficiente.
Comienza la cuenta regresiva
e inunda de complicidad lo que queda hasta el encuentro.
Corre, atraviesa, vuela...
Te esperaré con música, mates y noticias.
Comparte mi mesa y tus planes,
mis sueños, tus luchas,
mis miedos, tus cambios,
mis dudas, tus gestos,
mis sorpresas y tu asombro.
Respira conmigo el aire, el aroma.
Recibe a mi lado el sol y el invierno.
Acuéstate conmigo y sé feliz,
mientras sólo puedo abrazarte.
Duérmete  en sonrisas
y prométeme que estarás en mis sueños.
Pretendo darme vuelta esta noche,
encontrarte y acomodarme
lo más cerca que pueda de tu cuello.
Amanece conmigo…
Despiértame el alma y el cuerpo
con besos de esos, de los tuyos.
Desayuna conmigo...
Aliméntame el deseo,
empújame y motívame para trepar el día.
Recuérdame…


jueves, 14 de febrero de 2013

Mi horizonte


Mi borde piel te conoce, te prefiere,
te elige, te busca y te espera
desde el mismo segundo                                              
que sigue al beso.
En ese instante
el mundo se vuelve inmenso e innecesario
y empiezo andar
hacia mi único y deseado horizonte
que es la línea de tus hombros.
Horizonte que de tanto en tanto
se deja alcanzar.
Es entonces cuando me aferro a tu cuello
adivinando el precipicio más allá de tu boca.
Me vuelvo reiterativa con tu pelo
y  te respiro con urgencia de adicta.
Desde el mismo segundo
que sigue al beso,
te extraño amor.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Requiem de hoy

Para los que nunca necesitan mirarse a los ojos, este tiempo debe ser perfecto.
Una voz de viejo me murmura en el oído: - Hoy tampoco pudiste decir lo que querías.
Las sábanas flotan por los pasillos, desesperadas. Soportando una larga sequía.  Extrañan inevitablemente el peso de los cuerpos.  Necesitan detener esa locura que las hace volarse todo.  Sus gargantas deshilachadas reclaman el fluido de nuestro amor.
Siento que mis ojos comienzan a hincharse, las lágrimas desagotan mi corazón inflamado, apretado y vacío de caricias. Mientras tu cuello...siguen faltándome el respeto. Así en la distancia, el deseo de un mordisco se siente como una carcajada satánica.
Las bofetadas hacen cola en la puerta de mi celda. 
Mi fortuna es tener coraje para mirar mi cara luego del castigo.
Las huellas del deseo, las ojeras largas, la mirada estúpida y la inevitable pregunta del más cercano.
Escribir a dedo y aliento una frase de amor en mi ventana, no me resultó suficiente y a vos tampoco.
La droga orgasmo, la dulzura que me falta, el recuerdo reiterado del latido amado, son el látigo de la ausencia.
Cadáveres de besos encerrados en bocas que no se abrieron, temblores de brazos que no llegaron a abrazar y un perfume en la punta de los dedos, como un presagio de muerte segura que intentaba ocultar.
Todas mis locuras danzando un ritual mortuorio, mis pasos tarareando un réquiem y una voz que no quiere decir todo lo que dicen las miradas.
El agua de la lluvia ha retomado el camino de las alcantarillas y mis lágrimas el camino de mi garganta.

viernes, 27 de abril de 2012

Las huellas de tus pies


Tanto  andar…
Tanto camino…
Tanto probar…
¿Tanto destino?
Ahora, aquí, contigo,
Comprendo, siento.
Que tanto y necesario
me trajo a tiempo.
Tiempo de sellos,  de registros,
de instalar aromas y sabores.
Otro de perder  rumbo y calma.
Otro de negar la memoria.
Luego la madurez , el desconsuelo.
de ver lo todo en el suelo.
Yo, que a poco de caminar
 conocí el cielo.
Reí, canté, corrí, viví,
morí, lloré, vendí, creí,
compré, rompí, busqué,
busqué, busqué, busqué…
el camino de regreso,
las huellas de tus pies,
por caminos insólitos y mudos
lejanos y perdidos.
¡Qué larga fue la noche!
Los sueños  me han secado la garganta.
Hoy amanezco  a tu lado,
estoy  a salvo en casa.